El dilema nocturno

Insomnio crónico.
Cada noche, la mente rebota como una pelota en una pared rugosa. El reloj avanza, la respiración se vuelve un susurro, y el sueño se escapa.
Por cierto, la falta de sueño no es solo cansancio, es una bomba de tiempo para la salud.

¿Por qué el yoga funciona?

Mira: el yoga regula el sistema nervioso parasimpático, esa zona del cuerpo que apaga la alarma interna.
Al enfocar la atención en la respiración, se baja el nivel de cortisol, la hormona del estrés.
Además, la práctica constante fortalece la conexión mente‑cuerpo, creando una autopista directa hacia la relajación profunda.

Posturas que inducen sueño

Postura del niño.
Simple, reconfortante, como un abrazo que envuelve la columna.
Savasana, la posición de la muerte viva, donde el cuerpo se vuelve agua y la mente se disuelve.
Estiramiento de la columna en posición supina, permite que la gravedad haga su trabajo de drenaje de tensiones.

Rutina práctica

Empieza con respiraciones profundas, 5 inhalaciones, 5 exhalaciones.
Luego, transita a la postura del niño durante dos minutos, manteniendo la cabeza entre los brazos.
Sigue con un suave saludo al sol, pero sin prisa, como si cada movimiento fuera una ola que se desvanece.
Culmina con Savasana, 7 minutos, dejando que el cuerpo se hunda en la alfombra como arena bajo la luna.
Aquí tienes un recurso útil: bettenishoy.com, para guías paso a paso.

Consejo final

Apaga la luz azul, pon música ambiental, y practica la postura del niño antes de acostarte.